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Anverso FICHA Reverso
Para DESCARGA e IMPRIMIR LA FICHA ve al final de la hoja Llegamos al río elegido para iniciar nuestra jornada de pesca, meticulosamente preparada el día anterior y cuando buscamos un sitio donde empezar nuestra faena nos cruzamos con un lugareño, quizá también pescador que al vernos preparados para la faena y tras el pertinente saludo nos dice: ¿Va Ud. a por truchas? Olvídese. Conforme baja el agua del río hoy como no busque Ud. algún barbo... Y efectivamente llega el momento del regreso y ni una picada a esas bonitas y seleccionadas moscas que hábilmente hemos presentado intentando tentar alguna de nuestras bonitas pintonas. Debíamos haber hecho caso a nuestro visitante matutino y cambiar el látigo por una caña de las que llevamos en el maletero del coche y habernos dedicado al barbo. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué se cumplieron los pronósticos del lugareño? Y lo que es más importante porque no hemos sido capaces de prever que efectivamente el río no estaba para pescar truchas ese día. Volvamos atrás. Cuando preparamos nuestra ansiada salida casi siempre de manera inconsciente tenemos que decidirnos por tres aspectos fundamentales: Donde vamos a pescar, que especie, y con que equipo o aparejo vamos a actuar. De la correcta elección y combinación de estos tres aspectos va a depender en gran medida el resultado de nuestra jornada y por tanto nuestro éxito o fracaso. Al elegir una combinación u otra, aparte de otras consideraciones que posiblemente poco tienen que ver con la pesca como pueden ser compromisos de ultima hora que nos obligan a elegir un lugar más próximo del que teníamos previsto, etc., tenemos en cuenta lo que nos dice la experiencia: vivencias anteriores en ese lugar de pesca u otros parecidos, lo eficaz que en ese lugar es determinado tipo de aparejo o cebo, lo bien que se nos da pescar esta o aquella especie, etc. Esta elección debe acumular, para ser lo más correcta posible, el mayor numero de experiencias vividas en nuestro recorrido como pescadores de tal manera que un rápido análisis de las circunstancias nos permita decidir sobre la manera adecuada de obtener éxito. Como hizo el pescador que nos saludo de mañana a la orilla del río. Al ver que íbamos a pescar y el aparejo que esgrimíamos con una rápida mirada al río se dio cuenta de que el panorama no era alentador porque él ha tratado miles de veces de pescar en esas condicione y ha fracasado en lo que a truchas se refiere. El experto, se equivoca menos que el novato no porque sea más hábil, sino porque acumula más experiencias, y sabe sacarles partido. Ha vivido mas situaciones y ha sacado conclusiones de tal manera que le sirven para ir subsanando errores aprendiendo de estos y de los éxitos para, ante una situación determinada, adoptar la forma más conveniente de actuar. Aquel que ha acumulado muchas experiencias puede sacar mayor numero de conclusiones beneficiosas a la hora de tomar decisiones, pero si estas experiencias las ha confiado únicamente a su memoria no podrá precisar en base a que datos concretos toma las decisiones oportunas. Por tanto como “más vale un pequeño lápiz que una gran memoria”os propongo un sistema de fichas donde anotar de manera sencilla todos los factores (o al menos los más importantes) que rodean cada una de vuestras salidas con la caña, a fin de que en un momento dado se puedan consultar repasando la experiencia con datos concretos o bien poder rememorar aquellas escenas de pesca que quedaron borrosas en nuestra memoria. Puesto que mi intención es poner en vuestras manos una idea (que seguramente muchos de vosotros ya habéis puesto en practica) y no pretendo en ningún momento sentar cátedra pues para eso “doctores tiene la Iglesia” os ilustro un modelo que yo utilizo y que se adecua a mis necesidades actuales, y al cual he llegado pasando por numerosos diseños que he ido completando con el paso del tiempo. Este modelo debéis adecuarlo a vuestros gustos o necesidades. Por si alguno de vosotros por algún motivo considera que este modelo se adecua también a sus necesidades solamente tiene que imprimir el archivo Excel adjunto para poder imprimirlas y recortarlas. También os aconsejo que el archivo sea de anillas de tal manera que las fichas puedan extraerse para llevar la río unas cuantas y no toda la libreta por si algún resbalón inoportuno dentro del agua borrara para siempre vuestra memora escrita, como me sucedió a mí cuando realizaba anotaciones a la orilla del río y uno de esos duendecillos traviesos de la rivera que dicen que hay, me arrebato el cuaderno de las manos y lo arrojo al agua, dejándome boquiabierto mirando como cabalgaba río abajo a lomos de la juguetona corriente hasta perderse para siempre. Plastificar las fichas después de anotar los datos también es necesario para una buena conservación.
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