La czech
nymph (conocida en España como pesca a la polaca), es una técnica de pesca
a ninfa, introducida en nuestro país por pescadores de competición checos
y polacos, adoptada rápidamente dentro del mundo de la competición, dada
su efectividad y facilidad de
realización. Para el resto de los pescadores, su introducción nos llega de
la mano de Oliver Edwars, un magnifico pescador y montador ingles quien nos
ha descubierto sus pormenores en escritos y videos. Se trata en suma, de una
pesca de fondo, donde las artificiales cubren una buena cantidad de agua.
El equipo
Todo cuanto
compone esta técnica es simple y comienza reflejándose en el equipo de
pesca. El uso de una caña larga (9 o 10 pies) es siempre conveniente en la
pesca con ninfa, pero aquí es imprescindible, ya que su largo marcará la
distancia de pesca. Es recomendable una acción de punta, no demasiado dura,
para realizar clavados rápidos. De la línea siempre flotante, se usa
solamente su punta o una longitud que casi nunca excede del largo de la
caña, por lo que su forma carece de importancia. El bajo esta compuesto por
un simple monofilamento del largo de la caña que dependiendo del tipo de
aguas puede oscilar entre el 0.18 al 0,14, sobre el que se colocan dos
codales de un grueso inferior, situados ambos a 50 cm uno el otro y a la
misma distancia del final del bajo. Estos codales se atan con un simple nudo
de cirujano, que aunque no impide la formación de enredos, es uno de los
mejores métodos para reducirlos.
La ninfa con
mayor lastre se sitúa en el centro del aparejo, dejando el codal más alto
para la ninfa menos lastrada, mientras que con la de punta, con más
opciones de cambio, se juega a quitar o añadir lastre al
aparejo.
Moscas
Las ninfas
más usadas, al menos en su origen, tienen un característico corte realista
con diseños redondeados que evita rozamientos y alcanzan rápidamente el
fondo. Larvas de
tricópteros, gammarus, y ninfas de efémera, montadas sobre anzuelos
curvos, han sido durante muchos años las imitaciones más usada. Con el
paso del tiempo, se han introducido ninfas de diferentes diseños, usándose
en la actualidad todo tipo de imitaciones, destacando por su concentración
de peso las bead head.
La acción
de pesca
La mayor
rentabilidad de esta técnica se consigue rastreando el fondo de las aguas
movidas, por lo que se debe equilibrar de forma perfecta el lastre usado. Si
no se toca fondo, está poco lastrada, si enganchamos o no corre con soltura
hay demasiado lastre.
La pesca se
realiza en corto, protegidos de los sentidos de la trucha por la distancia,
el volumen y fuerza del agua; los gestos no deben
exagerarse y caminaremos
con cautela procurando no hacer demasiado ruido.
La situación
del pescador se localiza inmediatamente aguas abajo y a un lateral de la
zona a pescar. Se lanza cuarenta y cinco grados agua arriba y se templa el
aparejo levantando la puntera de forma que la línea no toque el agua o lo
haga muy en punta. Las ninfas deben
alcanzar de inmediato el fondo y derivar a la velocidad de la corriente. La
caña acompaña en todo momento el recorrido manteniendo el aparejo
templado, elevándose hasta que el aparejo llega a nuestra altura para
descender a medida que las ninfas pescan aguas abajo. Los primeros lances se
realizan usando poca línea y cubriendo las aguas inmediatas. Se repite el
mismo lance pero cada vez un poco más largo. Durante la acción de pesca,
debemos evitar cualquier vibración que mueva la línea ya que disimulará
en parte los tirones y paradas del aparejo. La deriva aguas abajo es
doblemente necesaria, ya que la tensión del aparejo carga la caña para el
nuevo lance y levanta las ninfas del fondo, resultando éste uno de los
momentos más productivos de la pesca.
Las tomadas
se producen en cualquier momento, manifestándose con claridad; visibles
retenciones y ligeros tirones. La distancia a la que se pesca evita las
correcciones de línea y si estas fueran necesarias es probable que estemos
pescando demasiado lejos.
