Estimados Lectores
de pescaenred.com:
Aquí les envío una introducción al DORADO, una de las especies más
combativas, si no la más, de nuestros ríos.
En próximos encuentros les contaré sobre las modalidades de pesca y
elementos a utilizar, así como también carnadas y equipos.
Además les envío una foto de una reciente salida a la ciudad de Esquina,
provincia de Corrientes (el de la foto soy yo, y la pieza pesó 8,200 kg.)
El Dorado
Pez de cuerpo robusto, gran nadador , vigoroso y resistente; con la cabeza
grande, fuerte y de forma cónica. Su boca posee una importante dentadura:
una hilera de dientes en el maxilar, dos en el premaxilar y una tercera en
la mandíbula.
La coloración es de amarillo azufre en la cabeza y en el lomo; amarillo con
pecas negras en
sus flancos; y casi anaranjados en la región ventral. Sus
grandes escamas lo hacen brillar en el agua. Tiene aletas pequeñas y cola
vigorosas, de color naranja con una mancha negra y bordes amarillos.
Habitan en varios países de América del Sur, desde Venezuela hasta el Río
de la Plata. En cada región se lo conoce con distintos nombres. Dentro de
la Argentina, tiene su morada dentro de la Cuenca del Plata, Río Uruguay,
Paraná, Bermejo, Pilcomayo, Salí, Delta Correntino, entrerriano y
bonaerense, ríos menores, arroyos del Paraná y embalses de Santiago del
Estero (río Hondo).
En nuestras aguas se encuentran ejemplares de 10-16 Kg.
El dorado prefiere las aguas cálidas. Por lo tanto en los meses de octubre
y noviembre comienza a aparecer en el Río de la Plata y regiones
adyacentes. Permanece durante todo el verano y, a medida que avanza el
otoño, busca aguas más templadas hacia el Norte, por las cuencas del
Paraná y el Uruguay, llegando hasta el alto Paraná.
En los embalses permanece también durante el otoño, por la temperatura
más elevada de las aguas.
Según las declaran los más avanzados deportistas que han tenido
oportunidad de pescar en todas las aguas del mundo, nuestro dorado, el
dorado Criollo, es el pez que más satisfacción depara a los aficionados.
Por su espíritu combativo, por el salvaje ardor que pone la defensa de su
vida, por la enorme reserva de fuerzas que desarrolla hasta su último
aliento y por la astucia con que se defiende, el dorado ha sido bautizado
como el tigre de los ríos.
Sus saltos acrobáticos fuera del agua tratando de desprenderse de aquello
que lo sujeta, su resistencia a ser capturado y su veloz desplazamiento,
juegan a su favor; por otra parte en el otro extremo de la línea, el
pescador pone argucia y sabiduría para doblegarlo, en una lucha frontal
pez-hombre, en una igualdad tan equilibrada, que merece un premio: la
devolución al agua de tan merecido contrincante, como homenaje de
admiración.
La modalidad de pesca, para esta especie, es muy variada; se lo puede sacar
utilizando trolling, spinning, flote, fondo y también flycast.
| Texto
y fotos . - Jorge Maceri desde Argentina |