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MANTENIMIENTO DE LA LINEA

Después de cada salida, debe lavarse con agua templada y jabón, secarse adecuadamente, estirarse y volver a colocarse en el carrete para la próxima salida.
Las líneas no se deterioran por enjabonarlas un par de veces al mes, siempre que el aclarado quite cualquier resto de jabón.

Comenzaremos poniendo agua templada en un recipiente donde colocaremos la línea. El jabón se administra de la misma forma que si laváramos una prenda de ropa, frotando la línea entre las palmas de las manos y repitiendo esta acción sobre las puntas donde se suele acumular mayor suciedad.

No se recomienda el uso de ningún producto que contenga alcohol, lejía etc. así como estropajos que puedan rayar la superficie. En caso de manchas pronunciadas puede pasarse una bayeta o esponja bien enjabonada.
El lavado suele durar algo menos de diez minutos, pero son los enredos que el lavado produce lo que más tiempo lleva al quedarse escondido el bajo de línea o las puntas entre el amasijo de vueltas. Para que esto no suceda se debe de retirar el bajo o colocar las puntas fuera del recipiente, una por cada lado, para limpiarlas más tarde.

El secado se realiza pasando la línea por una toalla y dejándola unos minutos al aire antes de volver a colocarla en el carrete. En casos de su almacenamiento en tiempo de veda, la línea debe permanecer enrollada en grandes vueltas en un lugar oscuro y seco.

Los limpiadores indicados por el fabricante pueden sustituir todo este proceso durante la temporada, pero aprovechando que de vez en cuando tendremos que extraer la línea para quitarle las vueltas es muy recomendable hacer la limpieza indicada.

Los cientos o miles de lances que se ejecutan durante una jornada de pesca, hacen que la línea gire sobre sí misma produciendo bucles que dificultan el lance al acumularse en la línea de reserva que mantenemos sobre la mano que no lanza.

La mejor forma de deshacer estas vueltas es lanzar la línea aguas abajo permitiendo que el agua la estire totalmente, luego, se pasa toda la línea entre una bayeta o similar para quitarle la vueltas. Esta acción que así resulta tan cómoda, no se puede realizar en casa de una forma rápida a no ser que la línea se lance desde la ventana y la recojamos repitiendo la acción descrita.

Antes de comenzar a pescar y durante la pesca, la línea necesita de un engrasado que disminuya su rozamiento entre las anillas y aumente su poder de deslizamiento. Para este trabajo recomendamos el uso de Mucilin, dado su alto rendimiento y su bajo coste. En algunos ocasión, se argumento que este producto puede ser nocivo para las líneas; nada más lejos de la verdad. La realidad es que las líneas impregnadas de este producto se deslizan mucho mejor entre las anillas, produciendo un menor rozamiento y por tanto un menor desgaste de línea y anilla, flotan más y nos hacen la pesca más cómoda. Si es verdad que las líneas impregnadas de éste y otros productos, pueden retener momentaneamente más cuerpos extraños, ya que algo más de adherencia si tienen. Por otra parte cualquier producto con el que se engrase una cola, puede convertirse en su enemigo si se deja sin limpiar.

Las prestaciones y beneficios de una línea que se mantenga limpia y bien engrasada son grandes: deslizamiento, flotación, elasticidad, falta de memoria, etc. Su duración... tres veces más.

Pero no solamente la limpieza mantiene las líneas, los pequeños cortes, las puntas que toman agua, y los empalmes con los bajos deben rectificarse.
Con el uso, las líneas suelen presentar cortes, tal y como si se hubieran hecho con una cuchilla. Es el resultado de la sequedad del plástico que las recubre. Suelen aparecer en la "panza" de la línea y cerca del lugar donde se inician los bucles.

Pueden repararse de dos formas totalmente opuestas pero eficaces. La primera es para "manitas" usando pegamentos elásticos. La segunda, consiste en pegar el corte con adhesivos de cianocrilato. En cualquiera de los dos casos una aguja de punta fina ayudara para la obtención de un buen resultado. El uso indiscriminado de este último pegamento perjudica a las líneas, pero con cuidado y en los lugares necesarios, puede resultar beneficioso.

Las puntas, que están sometidas a un mayor trabajo que el resto de la línea, se desgastan, agrieta y envejecen de forma que toman agua y se hunden. La solución pasa por un engrasado con Mucilin o cualquier otra crema rica en vaselina. Cuando esta solución no funciona se recomienda como ultimo remedio, comenzar a cortar la punta o si se trata de una DT darle la vuelta.

El lugar donde se ata el bajo, sea cual sea el método de hacerlo, debe revisarse a menudo dado que se estropea con facilidad y se le puede aplicar alguna de las recomendaciones dadas con anterioridad.

Texto y Fotos.                       Manuel Iglesias 

 

 

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