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Una vez que se encuentre
lo suficientemente suelto con el puntero de su caña y la lana nos
veremos en la obligación de salir a un espacio con agua para terminar
de coordinar todo cuanto hemos aprendido. Esta segunda fase debe
realizarse con el equipo de pesca, comenzando con un largo de línea,
doble que el de la caña.
Es muy importante colocarse de forma que el sol proyecte nuestra sombra
contra el suelo, para que
podamos controlar y dibujar los movimientos sobre ella. Al principio,
deben realizarse sin línea,
familiarizándonos con los movimientos y sus proporciones.
Colocación
de la línea al carrete.
COLOCACION DE LA LINEA
Antes de comenzar con
la colocación de la línea sobre la caña deberemos incorporar la
línea al carrete. Como para aprender a lanzar, no hace falta línea de
reserva,

El proceso es muy parecido para cualquier tipo de línea: DT o WF.
La línea
roza en el protector
al salir hacia abajo.
Para pasar la línea
con facilidad a través de las anillas, debemos
sobre la línea que nos facilitará el paso.
Doblez
que facilitará pasar la línea.
DIVISION Y
DESARROLLO DEL LANCE
Una buena ayuda para
el aprendizaje del lance, es comprender el movimiento, y nada mejor que
dividirlo para entenderlo a la perfección. El lance se divide en cinco
movimientos diferentes: 1º El lance hacia atrás. 2º La parada atrás.
3º El lance hacia delante. 4º La parada de adelante. 5º La posada de
línea.
En principio, debemos concentrarnos en las esperas. Si ellas el resto de
los movimientos son imposibles de realizar al no tener totalmente
desarrolla la línea.
Siempre que la línea golpee contra ella misma haciendo sonidos es
síntoma de falta en la espera trasera. La falta en la espera delantera
no produce sonidos, pero se deja notar incluso con poca línea; la
línea regresa sin fuerza. Son estas suficientes razones para que
durante nuestros primeros pasos nos concentremos en estos dos puntos.
El lance hacia atrás, de acuerdo con lo aprendido, se comienza trazando
con el codo la parte inferior de un semicírculo que de inmediato
asciende. Este movimiento hace que el bucle de nuestra línea se
desarrolle por debajo de la caña, elevándose detrás del pescador. (
Recordamos al pescador que le hemos proporcionado dos referencias
visuales para el control del movimiento. Una visual gracias a la
posición de los pies y otra la que se proyecta en la sombra.) En
principio el pescador debe vigilar el total desarrollo de la línea
hacia atrás.
El lance hacia el frente (y de momento no debemos contar con realizar la
posada perfecta) es simplemente la bajada de la caña hasta la posición
de salida, es decir, a 45º y a nuestro frente. La simpleza de este
ejercicio es la base del lance y debe repetirse muchas veces. Una vez
que se dominen perfectamente estos tres primeros movimientos podemos
comenzar a enlazarlos, es decir, a realizar falsos lances. La clave de
todo el ejercicio pasa por las dos esperas.
La posada es uno de los ejercicios de lance que debe ejecutarse con
mayor cuidado y técnica. Una mala posada puede ahuyentar cualquier
trucha y echar a perder una jornada de pesca. En realidad la posada es
la lógica continuación de una extensión. Veamos como sucede: La
línea se extiende totalmente al frente, a la altura aproximada del
pescador. Si dejamos que la línea caiga con la caña situada en el
lugar de la parada su propio peso marca un surco en el agua. Si por el
contrario, acompañamos su caída con la caña, reducimos su velocidad y
por tanto suavizamos el surco. Esta es una de las formas más rápidas
de aprender a posar.
Esta lección no quiero que sea más extensa. Hay mucho que practicar.
Regresaremos en el próximo número para hablar del cometido de la mano
izquierda, la gran olvidada.
En esta dos imágenes
podemos observar como debe de salir la línea del carrete.

La Doblez en la
línea impedirá que esta se deslice saliéndose por las anillas cuando
se nos escapa de las manos y la caña esta en posición vertical. 
Manuel iglesias Angulo
Escuela "Baixo Miño" |
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