La pata de pulpo es uno de
los cebos más interesantes para la pesca de grandes lubinas. En
muchas ocasiones, sabemos que en la zona que estamos pescando hay
grandes lubinas, hemos probado con diferentes señuelos y a
diferentes horas, las hemos visto nadar cerca de la orilla cazando,
pero ni nuestros peces artificiales, ni anguilones, ni otros cebos
han conseguido el éxito y las lubinas los han ignorado en todo
momento. Este es el momento de utilizar la pata de pulpo para
tentarlas. Con este cebo el porcentaje de éxito se multiplicara por
1000 y casi seguro que esa gran lubina que nos tiene hipnotizado en
no mucho tiempo estará clavada al otro extremo de nuestra línea.
La pata de pulpo debido a
su olor posee un gran poder atrayente, además al tener fósforo
será un cebo muy interesante cuando pesquemos por la noche ya que
para las lubinas y otras especies este se presentara como un
luminoso fosforescente que a grandes distancias será visto por los
peces.
La experiencia después de
haber utilizado este cebo en muchas ocasiones y con gran éxito de
capturas, me dice que debemos utilizar preferentemente pulpos
capturados en la zona, en la mayoría de los casos el pulpo comprado
en la pescadería no conseguirá engañar a esa gran lubina que no
sé por que extraña razón detectara el engaño y no lo comerá.
Una vez que tengamos un
pulpo pescado en el mismo lugar donde tentaremos a la lubina, le
cortaremos una pata por la zona mas gruesa y utilizaremos unos 6 o 7
cm de esta cortando la pata por el extremo mas fino y desechándolo.
Con la aguja de la sardina
lo montaremos en el anzuelo, este será de carbono y del nº 1 del
cual la punta quedara fuera sin clavarlo al cebo como en la foto.
El aparejo que utilizaremos
será muy simple, un plomo de muy poco peso máximo 60 grs. y un
terminal bien largo + - 1 metro.
Lanzaremos cerca de la
orilla en donde rompen las olas, en la zona en la que se forma la
espuma del oleaje. Mantendremos el freno del carrete totalmente
abierto y la línea sin tensar. La lubina debe de coger el cebo con
confianza y no notar la tensión de la línea para que la lubina
trague la pata de pulpo con confianza.
La picada de la lubina se
manifestara doblando continuamente la caña y sacando varios metros
de línea de nuestro carrete continuamente, sin tirones, como si al
otro lado de la línea hubiéramos enganchado una locomotora.
Cogeremos la caña y cerrando el freno del carrete procederemos a
clavar el pez dando un tirón fuerte para seguidamente abrir otra
vez el freno del carrete para no romper la línea y trabajar al pez.
