Nunca pensé que en un sitio
donde hiciese tanto calor y hubiese esa gran sequedad, pudiera existir un
pequeño río, pero grande por la cantidad y calidad de sus truchas, el río
DULCE. Quería asistir y pescar en uno de esos grandes festivales que se
producen en unas fechas concretas. Cuando eclosiona una determinada mosca, me
estoy refiriendo, a la reina de todas las efémeras. La Efémera Dánica.
Es una ilusión que tengo
como pescador el poder volver a pescar en uno de esos momentos mágicos que se
producen cuando eclosiona esta mosca. Las truchas pierden todo su recelo y
desconfianza, hace que las más grandes y sabias salgan de sus escondites en
el fondo del río, se ceben sin ningún temor y a mí me hagan volver a
recordar la primera vez que tuve contacto con este prodigio de la naturaleza.
En estos tiempos de
contaminación , de degradación de las aguas, cada vez me resulta más
extraño y difícil el poder contemplar este hecho singular y, a su vez,
aprovecharme de uno de esos momentos en los que
el río se nos abre y nos muestra toda su fuerza. Si ese día me toca, me
hará ser otra vez ser más humilde. Así me ocurrió a mí, después de
disfrutar de una gran día de pesca sobre eclosión de Dánicas, me quedé
callado y a la vez triste, porque a la caída de la tarde había pescado
mucho. ¡ ME HABIA RESULTADO MUY FACIL! En esos instantes las truchas habían
perdido toda su sabiduría y recelo ante tan exquisito bocado.
Cuando la efémeras Dánicas
eclosionan son un indicador de la salud de un determinado río y de sus aguas,
es necesaria su pureza , con un lecho de arena perfectamente limpio, donde las
ninfas de estas moscas puedan desarrollarse. Como consecuencia de esta
degradación, determinados ríos han perdido la
capacidad para dar vida en sus cauces a esta efémera.
Esta vez no pudo ser, pues
en las fechas ya tardías en que pesqué el Dulce, la gran eclosión había
pasado, todavía salía alguna , pero no con la intensidad deseada.
Fue hace bastante tiempo, en
mis inicios como pescador a mosca, cuando presencié y pesqué en uno de estos
momentos maravillosos. Cada nueva temporada espero que se repita, no ocurre
así. Algo esta fallando en el río, espero que no sea demasiado tarde.
Recuerdo que era en el mes
de mayo, me encontraba pescando en el Orbigo. Un día aburrido y gris. Caía
una fina lluvia, esto unido a
la gran cantidad de agua que estaba soltando el pantano de Selgas y al frío
que estaba soportando dentro del agua, hacían que pensase en marcharme y
refugiarme en un café bien caliente. Así me olvidaría de todo, ya que no se
movía ni una trucha.
Cuando así lo hacia,
surgió una primera Dánica, muy rápida, como si tuviera prisa por abandonar
el medio líquido , para pasar al aire La identifiqué al momento, se iba a
producir una eclosión de esta maravilla de la naturaleza.
Unos días antes, había
estado montando en el torno lo que en aquellas fechas más se me parecían a
esa mosca. Sobre todo , un modelo de emergente, que había logrado sacar de un
libro inglés que para mi era un incunable , pues no tenía nada más. El
montaje era muy rudimentario, pero se mostró de una eficacia sobrada.
Tarde bastante en econtrarla,
estaba en el fondo de la que en aquellas fechas era mi única caja de moscas,
pues pocas mas tenía. Pesqué, pesqué y pesqué. Sacó muchas truchas,
quedando reducida al anzuelo y a un manojo de plumas. Desde aquel momento, esa
emergente, figura en un lugar de honor en una de mis muchas cajas que en la
actualidad llevo. Ese momento mágico y maravilloso se me tiene que repetir,
tengo que saborear otra vez la tristeza de una gran eclosiòn de Dánicas.
El Coto de Aragosa se
encuentra a pocos kilómetros de la bonita ciudad de Sigüenza, donde puedes
compaginar la pesca con unos días como viajero, conociendo toda esa comarca,
que es fronteriza y árabe a la vez.
La tarde anterior a la
jornada de pesca, me gusta conocer el río, lugar y sitio al que voy a pescar.
Así me evito
desagradables sorpresas, puedo ir pensando si pescaré a mosca seca o a ninfa.
Sobre todo la elección del lugar Dulce que iba a pescar al día siguiente
Esta primera impresión me
defraudó. Hacia mucho
La zona de arriba es la más
bonita de pescar, siendo ésta la que tiene las truchas más grandes. La parte
del pueblo de Aragosa, hasta el final del coto, tiene una gran aliciente para
la pesca. El río es mucho más estrecho. Hay alguna zona muy enmarañada,
cubriéndose el Dulce con un cielo de ramas , que hacen imposible su pesca.
Además, hacia la mitad de esta segunda zona, tienes un puerto o presa para la
derivación de las aguas para el riego, Por encima de este puesto el agua esta
completamente parada, con una orilla , a ambas márgenes, con unas espadañas
de considerable altura, con un fondo de limo y lodos, por la sedimentación,
que te impiden el vadeo y como consecuencia su pesca. Complicándose el
caminar por fuera del río, al estar éste encajonado e impidiéndote el salir
a la carretera.
Empecé a pescar de mañana,
muy temprano, para poder aprovechar todas las fases de esta eclosión.
Una ninfa de Dánica ,
montada en el tono ideal, apenas lastrada, ya que el río venía justo de
caudal, se mostró
muy efectiva. Dándome la primera trucha de la jornada. Recuerdo que era un
pequeño pozo, éste hacia
una revuelta que entraba contra la orilla, coloqué la ninfa en el cabecero
del pocito, todo lo ajustado que
me permitía la estrechez del Dulce, la ninfa por su color amarillo pálido la
estaba viendo como se desplazaba perfectamente por la pequeña corriente,
cuando de una solapa que ocultaba la orilla, una trucha
de enormes proporciones se arrancó a tomarla. Solo tuve que levantar el
puntero de mi caña de nueve
píes, y ella sola se clavó. Luchó con fuerza, demostrándome su
procedencia. Un pequeño río, pero grande en cuanto a su belleza y el juego
que me han dado sus truchas.
Este coto es muy agradable
de pescar, se alternan en él, por un lado, una pequeñas tablas donde el agua
solo me llegaba a la rodilla, me encanta el pescar este tipo de ríos, igual
que cuando pesqué el Tar en Irlanda. La mayoría de las veces , por más que
escudriñaba su fondo, no era capaz de distinguir , si enél había escondida
alguna trucha, mi sentido del agua era el que me lo indicaba. Posando la mosca
con mucha suavidad, en cada tirada concreta, una preciosa trucha, con pintas
muy rojas , tomaba mi señuelo, con una característica, que pocas veces
había visto. Salían disparadas , apuntado con su cabeza al cielo, tomando la
artificial en el aire, con un giro completo de su cuerpo, para caer de cabeza
al agua.
Las zonas lentas son más
difíciles de pescar, acumulan gran cantidad de lodos, pero esconden alguna
trucha de considerable tamaño. Se completa con unos pozos, en algunos
lugares, de profundidad respetable, que me hacen el vadeo muy justo. Situando
la ninfa a la entrada de estos éstos, con una deriva lenta, con pequeños
tirones y movimientos ascendentes de la línea, saqué muy buenos ejemplares.
A medida que el día iba
avanzando, el calor aumentaba por momentos, las primeras Efémeras Dánicas
empezaron a aparecer, como dije antes, muy aisladas y escasas, pues la gran
eclosión hace tiempo que pasó.
Cambié la ninfa por una
imitación de la mosca se salía, pero ese día las truchas del Dulce no
mostraban gran interés en tomar esta mosca. Me pareció ver que volaba algún
tricóptero, que era cogido al revolotear en el agua. Até , el que para mi es
una de las mejores moscas con las que he pescado, lo tengo así comprobado por
que la he empleado con un gran rendimiento, tanto en España, como en Escocia,
Austria, Irlanda, me estoy refiriendo al que yo llamo el "PAJARO".
Polivalente imitación en la que el Coto de Aragosa, este pequeño río, el
Dulce, con esta mosca, en esta jornada de pesca y en las siguientes me
llenaron de satisfacción como persona y como pescador. Esta próxima
temporada, quiero pescar este río otra vez.. Intentaré ir a Aragosa en el
mes de Mayo, espero que en esa fecha, si todo me es propicio, logre
encontrarme de nuevo con otra gran eclosión de Efémeras Dánicas.
Fichas de
Montaje
| Yo
monto la Dánica
de la siguiente forma:

ANZUELO.
Número 12. Fino.
SEDA MONTAJE.
Amarilla en el tono ideal.
CUERPO. Grizzly
en montaje palmer, teñido pícrico
y amarillo.
CERCOS.
Grezzly. |
Este
montaje es muy simple, siendo muy efectivo para pescar en las
corrientes y en las salidas de los pozos. El palmer hace que flote
perfectamente, no es necesario el darla con ningún tipo de
flotabilizador. |
| NINFA
DE DANICA.

ANZUELO.
Número 12 de tija larga.
SEDA MONTAJE.
Amarilla.
CERCOS.
Faisán.
BRINCA.
Marrón.
ABDOMEN Y TORAX.
Amarillo en el color ideal.
SACO ALAR.
Fibras de pluma de pato marrón oscuro. |
La
montaremos en varias versiones, más o menos plomeada, para usarla
según el caudal que traiga el río. El saco alar le confecciono en
diferentes tonos. En color muy oscuro para el momento en que ya están
eclosionando y en tonos algo más claros por si no se produce
eclosión y se están cebando a las ninfas que todavía las falta
tiempo para emerger. |
EFEMERA
DANICA.
ANZUELO.
Números 10 ó 12.
SEDA MONTAJE.
Amarilla.
CUERPO.
Seda amarilla, en el color ideal.
BRINCA.
Quill de pavo natural desbarbado.
HACLE.
Ginger.
ALAS.
Pardo teñido con pícrico.
CERCOS.
Pardo teñido con pícrico. |
Este
montaje es muy efectivo, hay que llevarlo en la caja por si no
funcionase el palmer. Pesca estupendamente en los río Omaña y Orbigo.
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