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Coto de Aragosa. El Dulce
 Un río muy dulce de pescar

Texto y Fotos.                     Alvaro López Tristán    

Nunca pensé que en un sitio donde hiciese tanto calor y hubiese esa gran sequedad, pudiera existir un pequeño río, pero grande por la cantidad y calidad de sus truchas, el río DULCE. Quería asistir y pescar en uno de esos grandes festivales que se producen en unas fechas concretas. Cuando eclosiona una determinada mosca, me estoy refiriendo, a la reina de todas las efémeras. La Efémera Dánica.

Es una ilusión que tengo como pescador el poder volver a pescar en uno de esos momentos mágicos que se producen cuando eclosiona esta mosca. Las truchas pierden todo su recelo y desconfianza, hace que las más grandes y sabias salgan de sus escondites en el fondo del río, se ceben sin ningún temor y a mí me hagan volver a recordar la primera vez que tuve contacto con este prodigio de la naturaleza.

En estos tiempos de contaminación , de degradación de las aguas, cada vez me resulta más extraño y difícil el poder contemplar este hecho singular y, a su vez, aprovecharme de uno de esos momentos en los que el río se nos abre y nos muestra toda su fuerza. Si ese día me toca, me hará ser otra vez ser más humilde. Así me ocurrió a mí, después de disfrutar de una gran día de pesca sobre eclosión de Dánicas, me quedé callado y a la vez triste, porque a la caída de la tarde había pescado mucho. ¡ ME HABIA RESULTADO MUY FACIL! En esos instantes las truchas habían perdido toda su sabiduría y recelo ante tan exquisito bocado.

Cuando la efémeras Dánicas eclosionan son un indicador de la salud de un determinado río y de sus aguas, es necesaria su pureza , con un lecho de arena perfectamente limpio, donde las ninfas de estas moscas puedan desarrollarse. Como consecuencia de esta degradación, determinados ríos han perdido la capacidad para dar vida en sus cauces a esta efémera.

Esta vez no pudo ser, pues en las fechas ya tardías en que pesqué el Dulce, la gran eclosión había pasado, todavía salía alguna , pero no con la intensidad deseada.

Fue hace bastante tiempo, en mis inicios como pescador a mosca, cuando presencié y pesqué en uno de estos momentos maravillosos. Cada nueva temporada espero que se repita, no ocurre así. Algo esta fallando en el río, espero que no sea demasiado tarde.

Recuerdo que era en el mes de mayo, me encontraba pescando en el Orbigo. Un día aburrido y gris. Caía una fina lluvia, esto unido a la gran cantidad de agua que estaba soltando el pantano de Selgas y al frío que estaba soportando dentro del agua, hacían que pensase en marcharme y refugiarme en un café bien caliente. Así me olvidaría de todo, ya que no se movía ni una trucha.

Cuando así lo hacia, surgió una primera Dánica, muy rápida, como si tuviera prisa por abandonar el medio líquido , para pasar al aire La identifiqué al momento, se iba a producir una eclosión de esta maravilla de la naturaleza.

Unos días antes, había estado montando en el torno lo que en aquellas fechas más se me parecían a esa mosca. Sobre todo , un modelo de emergente, que había logrado sacar de un libro inglés que para mi era un incunable , pues no tenía nada más. El montaje era muy rudimentario, pero se mostró de una eficacia sobrada.

Tarde bastante en econtrarla, estaba en el fondo de la que en aquellas fechas era mi única caja de moscas, pues pocas mas tenía. Pesqué, pesqué y pesqué. Sacó muchas truchas, quedando reducida al anzuelo y a un manojo de plumas. Desde aquel momento, esa emergente, figura en un lugar de honor en una de mis muchas cajas que en la actualidad llevo. Ese momento mágico y maravilloso se me tiene que repetir, tengo que saborear otra vez la tristeza de una gran eclosiòn de Dánicas.

El Coto de Aragosa se encuentra a pocos kilómetros de la bonita ciudad de Sigüenza, donde puedes compaginar la pesca con unos días como viajero, conociendo toda esa comarca, que es fronteriza y árabe a la vez.

La tarde anterior a la jornada de pesca, me gusta conocer el río, lugar y sitio al que voy a pescar. Así me evito desagradables sorpresas, puedo ir pensando si pescaré a mosca seca o a ninfa. Sobre todo la elección del lugar Dulce que iba a pescar al día siguiente

Esta primera impresión me defraudó. Hacia mucho

La zona de arriba es la más bonita de pescar, siendo ésta la que tiene las truchas más grandes. La parte del pueblo de Aragosa, hasta el final del coto, tiene una gran aliciente para la pesca. El río es mucho más estrecho. Hay alguna zona muy enmarañada, cubriéndose el Dulce con un cielo de ramas , que hacen imposible su pesca. Además, hacia la mitad de esta segunda zona, tienes un puerto o presa para la derivación de las aguas para el riego, Por encima de este puesto el agua esta completamente parada, con una orilla , a ambas márgenes, con unas espadañas de considerable altura, con un fondo de limo y lodos, por la sedimentación, que te impiden el vadeo y como consecuencia su pesca. Complicándose el caminar por fuera del río, al estar éste encajonado e impidiéndote el salir a la carretera.

Empecé a pescar de mañana, muy temprano, para poder aprovechar todas las fases de esta eclosión.

Una ninfa de Dánica , montada en el tono ideal, apenas lastrada, ya que el río venía justo de caudal, se mostró muy efectiva. Dándome la primera trucha de la jornada. Recuerdo que era un pequeño pozo, éste hacia una revuelta que entraba contra la orilla, coloqué la ninfa en el cabecero del pocito, todo lo ajustado que me permitía la estrechez del Dulce, la ninfa por su color amarillo pálido la estaba viendo como se desplazaba perfectamente por la pequeña corriente, cuando de una solapa que ocultaba la orilla, una trucha de enormes proporciones se arrancó a tomarla. Solo tuve que levantar el puntero de mi caña de nueve píes, y ella sola se clavó. Luchó con fuerza, demostrándome su procedencia. Un pequeño río, pero grande en cuanto a su belleza y el juego que me han dado sus truchas.

Este coto es muy agradable de pescar, se alternan en él, por un lado, una pequeñas tablas donde el agua solo me llegaba a la rodilla, me encanta el pescar este tipo de ríos, igual que cuando pesqué el Tar en Irlanda. La mayoría de las veces , por más que escudriñaba su fondo, no era capaz de distinguir , si enél había escondida alguna trucha, mi sentido del agua era el que me lo indicaba. Posando la mosca con mucha suavidad, en cada tirada concreta, una preciosa trucha, con pintas muy rojas , tomaba mi señuelo, con una característica, que pocas veces había visto. Salían disparadas , apuntado con su cabeza al cielo, tomando la artificial en el aire, con un giro completo de su cuerpo, para caer de cabeza al agua.

Las zonas lentas son más difíciles de pescar, acumulan gran cantidad de lodos, pero esconden alguna trucha de considerable tamaño. Se completa con unos pozos, en algunos lugares, de profundidad respetable, que me hacen el vadeo muy justo. Situando la ninfa a la entrada de estos éstos, con una deriva lenta, con pequeños tirones y movimientos ascendentes de la línea, saqué muy buenos ejemplares.

A medida que el día iba avanzando, el calor aumentaba por momentos, las primeras Efémeras Dánicas empezaron a aparecer, como dije antes, muy aisladas y escasas, pues la gran eclosión hace tiempo que pasó.

Cambié la ninfa por una imitación de la mosca se salía, pero ese día las truchas del Dulce no mostraban gran interés en tomar esta mosca. Me pareció ver que volaba algún tricóptero, que era cogido al revolotear en el agua. Até , el que para mi es una de las mejores moscas con las que he pescado, lo tengo así comprobado por que la he empleado con un gran rendimiento, tanto en España, como en Escocia, Austria, Irlanda, me estoy refiriendo al que yo llamo el "PAJARO". Polivalente imitación en la que el Coto de Aragosa, este pequeño río, el Dulce, con esta mosca, en esta jornada de pesca y en las siguientes me llenaron de satisfacción como persona y como pescador. Esta próxima temporada, quiero pescar este río otra vez.. Intentaré ir a Aragosa en el mes de Mayo, espero que en esa fecha, si todo me es propicio, logre encontrarme de nuevo con otra gran eclosión de Efémeras Dánicas.

Fichas de Montaje

Yo monto la Dánica de la siguiente forma:

ANZUELO. Número 12. Fino.
SEDA MONTAJE. Amarilla en el tono ideal.
CUERPO. Grizzly en montaje palmer, teñido pícrico 
y amarillo.
CERCOS. Grezzly.

Este montaje es muy simple, siendo muy efectivo para pescar en las corrientes y en las salidas de los pozos. El palmer hace que flote perfectamente, no es necesario el darla con ningún tipo de flotabilizador.
NINFA DE DANICA.

ANZUELO. Número 12 de tija larga.
SEDA MONTAJE. Amarilla.
CERCOS. Faisán.
BRINCA. Marrón.
ABDOMEN Y TORAX. Amarillo en el color  ideal.
SACO ALAR. Fibras de pluma de pato marrón oscuro.

La montaremos en varias versiones, más o menos plomeada, para usarla según el caudal que traiga el río. El saco alar le confecciono en diferentes tonos. En color muy oscuro para el momento en que ya están eclosionando y en tonos algo más claros por si no se produce eclosión y se están cebando a las ninfas que todavía las falta tiempo para emerger.
EFEMERA DANICA.

ANZUELO. Números 10 ó 12.
SEDA MONTAJE. Amarilla.
CUERPO. Seda amarilla, en el color ideal.
BRINCA. Quill de pavo natural desbarbado.
HACLE. Ginger.
ALAS. Pardo teñido con pícrico.
CERCOS. Pardo teñido con pícrico.

Este montaje es muy efectivo, hay que llevarlo en la caja por si no funcionase el palmer. Pesca estupendamente en los río Omaña y Orbigo.  

 

 

 

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