El
lance ligero o spinning es la técnica de pesca por la
cual mediante infinidad de lances, con un equipo ligero
de pesca, y recorriendo la mayor superficie de río
posible, el pescador escudriña, con su cebo artificial,
todos los posibles puestos de caza de la trucha. A
diferencia de otras técnicas el pescador en vez de
esperar la picada del pez, este sale a buscarlo y cazarlo
a lo largo del río.
Teniendo en cuenta que una de las características principales de esta pesca es la utilización de cebos
artificiales, vamos a tratarlos en profundidad. En este
número empezaremos por la cucharilla, siguiendo en próximos
artículos con peces artificiales, cucharas ondulantes y
pesca a mosca ahogada con equipo ligero.

Cucharillas
giratorias. El artificial más
utilizado por los pescadores hasta la aparición y
difusión, por sus excelentes resultados, de los peces
artificiales. Su funcionamiento se basa en una pala que
gira sobre el eje del artificial al ser recuperado,
después de ser lanzado. Esta pala, al girar, genera una
serie rítmica de vibraciones y destellos que asemejan a
un pequeño pez herido y con dificultades para nadar,
activando el instinto de atacar de la trucha. Otras
opiniones, no identifican a este señuelo con nada real,
sino que opinan que debido al carácter territorial de la
trucha esta le ataca, debido a que el señuelo invade,
sin permiso, la zona de caza de la trucha, atacándola esta para expulsarlo de su cazadero.
Particularmente pienso que el conjunto de las dos circunstancias es lo
que activa el instinto predador de la trucha.
Las cucharillas se fabrican y comercializan en diferentes
tamaños, formas y colores, dando funciones diferentes
según las características del modelo. Dependiendo de la
forma de la pala, el señuelo nadará y emitirá
vibraciones de una forma u otra. Cuanto más circular y
grande la pala, esta más se alejara del eje y opondrá
más resistencia al agua y por consiguiente esta nadara
más despacio emitiendo más vibraciones. Palas de forma
que se acerca a una elipse, o una hoja de olivo,
nadarán más cerca del eje siendo rápidas y mejores
para este tipo de aguas. Todas las cucharillas portan una
numeración que hace referencia a su tamaño y por tanto
a su peso, cuanto mayor sea el número más tamaño tiene
la cucharilla. Dependiendo de la anchura y calado del
río ataremos unas u otras, las del num. 1 para ríos
pequeños y de poco calado, y las del num. 3 para ríos
grandes y profundos, llegando a utilizar las del num. 4
en balsas y pantanos. Para la elección del color
tendremos en cuenta lo siguiente, cuanto mas luminoso
esté el día y más escasas y claras estén las aguas,
más oscuro será el color de la pala, utilizando colores
como dorado, cobre o incluso negro. Para días nublados o
con aguas profundas o tomadas los colores plata serán
los mejores.
Referente a los dibujos en las palas, pienso que no
existen unas reglas fijas, siendo la experiencia quien os
haga atar una cucharilla con dibujos de una forma y color
concretos, según el río en el que estéis pescando.

La técnica de pesca se realiza mediante lances,
recogiendo el señuelo nada más tocar el agua, y
repitiendo esto cuantas más veces, y en más sitios,
mejor en el transcurso de la jornada. Al recoger el
señuelo este tendrá que nadar a más velocidad a la que
baja la corriente. Situados en el puesto de pesca, con el
río de frente lanzaremos prospectando en forma de
abanico el ancho del río. Empezaremos los lances
enviando nuestro señuelo perpendicular a nosotros,
directamente hacia la orilla de en frente, seguiremos con
lances que se dirijan corriente abajo, terminando con
lances río arriba, de esta forma desde un mismo puesto
de pesca podremos engañar y pescar una trucha sin
espantar a otras que también son accesibles desde ese
puesto. Una vez realizado los lances desde un puesto de
pesca, nos desplazaremos unos metros río arriba y
repetimos la operación. Quiero destacar que la
precisión en los lances, que dependerá de la
experiencia que se tenga, en muchos casos, será
necesaria para colocar la cucharilla en los lugares
más
inaccesibles en donde se encuentra apostada la trucha.
Esta precisión nos ayudará a no enganchar el señuelo
en una rama o una roca, espantando y en muchos casos
perdiendo la cucharilla en el río. En los casos que la técnica de lanzado no sea muy precisa por vuestra falta
de experiencia ó para pescadores ya expertos en el lance, que no quieran perder muchas cucharilla durante la
jornada aconsejo desmontar, con unos alicates, el
anzuelo triple de la cucharilla y después atarlo a la
cucharilla con nailon de un grosor uno ó dos números
menos que en la línea. De esta forma cuando nuestra
cucharilla quede enganchada en una rama o en una piedra,
e intentemos liberarla esta romperá por la unión
realizada con el nailon dejando libre el resto del
señuelo junto con la línea. En el peor de los caso solo
perderemos el anzuelo triple, pudiendo colocar otro y
seguir pescando con la misma cucharilla.
Atendiendo al momento de la temporada, en que pesquemos
con esta técnica, os daré unos consejos a tener en
cuenta.

Principios de temporada.
Debido a las temperaturas del agua, el caudal del río y
el color de sus aguas, la trucha se encontrará en las
grandes pozas y pegadas al fondo. En estos casos
utilizaremos cucharillas grandes, del num. 3, con su pala
de colores claros, llegando a los colores fosforitos
para grandes pozos y días muy nublados. La cucharilla en
estos casos tiene que nadar despacio y lo mas próxima al
lecho del río.
Mediados y finales de temporada.
Según avance la temporada la truchas se volverán más
activas, el caudal del río irá bajando, aclarándose y
subiendo las temperaturas de las aguas. En estos momentos
utilizaremos cucharillas cada vez más oscuras, mas
pequeñas y rápidas, montando en nuestra línea cucharillas del num.1, color dorado o incluso negro.
Estas las lanzaremos también a las grandes pozas, pero
poniendo todo nuestro esfuerzo en las grandes corrientes
y largas tablas. Siempre buscando los lugares de caza de
la trucha, según la época del año en que estemos.
El
equipo. Este constará de una caña
corta, 1.60 cms, para ríos pequeños y 2.40 cms para
ríos más anchos. La caña será de grafito ó carbono,
para que con un equipo mínimo en tamaño, podamos
entablar luchas con grandes truchas. El carrete muy
ligero +- 200grs. para que la infinidad de lances que
haremos su peso no nos canse el brazo. Personalmente
prefiero los carretes carenados, ya que estos son menos
propicios a la formación de nudos y lazos en la línea,
muy típicos en este tipo de pesca debido al gran número
de lances que se realizan. Entre la línea y la cucharilla
os aconsejo utilizar los conocidos esmerillones ó
"quitavueltas" estos impedirán que la
cucharilla al
girar torsione la línea deteriorándola.
Además estos no hacen recelar a la trucha que entra al
engaño con igual voracidad. La línea fina, de 16mm. ó
18mm., sobre todo al final de temporada ya que es cuando
más recela la trucha. Al utilizar diámetros tan bajos,
debemos examinar periodicamente la zona de nailon cercana
a la cucharilla por si los roces con ramas ó piedras la
hubieran deteriorado, rompiéndose cuando la trucha se
clava.
Desde
estas páginas quiero animar a todos los cucharilleros
para que como hacen nuestros amigos los mosqueros, nos
unamos con estos en la practica que abanderan de la
captura y suelta. Esta pesca puede ser tan ó más
deportiva y respetuosa con los recursos de los ríos, las
truchas, que lo pueda ser la
pesca a mosca con cola de
rata. Para ello debemos quitar con unos alicates dos de
los anzuelos, del anzuelo triple, dejando
la cucharilla con un solo anzuelo. Os puedo garantizar que
su efectividad en el clavado es la misma, reduciendo los
enganches en ramas y rocas, y perdiendo menos señuelos
en el río. De esta forma podremos liberar a la trucha
con menos esfuerzos y dañando su boca lo menos posible,
devolviendo esta al agua con grandes esperanzas de vida,
y dando futuras alegrías a otros pescadores ó a ti mismo
en jornadas posteriores al clavarla de nuevo.