La
cucharilla era la reina de la pesca a lance ligero hasta
la aparición de los peces artificiales. Por su
efectividad y por el tamaño de las capturas que se
obtienen con este señuelo, en los últimos años muchos
pescadores han llenado sus cajas con peces artificiales
de todos los colores, tamaños y pesos.
Su funcionamiento se basa en una imitación de un pez
realizado en madera de balsa el cual lleva incorporado
una pala de plástico, a modo de babero, que hace que el
señuelo colee al ser recogido.
Los fabricante nos ofrecen una gran variedad de tamaños,
formas, colores y tipos de baberos. Según las
condiciones de pesca y estado del río o pantano
utilizaremos preferentemente un señuelo u otro. El
acertar con el señuelo indicado para cada situación de
pesca nos hará tener éxito en nuestra jornada de pesca.
Para conocer que pez artificial atar a nuestra línea cuando estemos a pie de río debéis seguir vuestra
experiencia en jornadas anteriores y seguir los consejos
del fabricante, el cual a experimentado con sus equipos
de técnicos en todo tipo de situaciones y nos dará unas
normas básicas. En la sección "De pesca en la
Red" del 16 de junio encontrareis enlaces y
comentarios a las web de los fabricantes Rapala y Yo-zuri. En la web de Rapala (
www.rapala.com )encontrareis
sus consejos de uso
dependiendo del color o el caudal del agua, de la
luminosidad del día, profundidad a la que pesquemos,
etc.

La técnica de pesca es muy similar a la comentada en el
artículo anterior sobre la cucharilla. Se realiza
mediante lances, recogiendo el señuelo al tocar el agua,
y repitiendo esto cuantas más veces mejor, en el
transcurso de la jornada. La forma de recoger el señuelo
es decisiva para realizar la pesca con éxito, los
cambios de dirección y velocidad de recuperación, las
paradas en seco dejando que el pez se hunda unos
instantes, los cortos avances para después dejarlos
descolgarse con la fuerza de la corriente dando la
sensación de que el pez está enfermo o en apuros, en
definitiva recuperar el señuelo aparentando que el pez
no está en perfecto estado de salud es vital.
Si la técnica de lance no es muy depurada, por la falta
de experiencia, os aconsejo que hagáis igual que con las
cucharillas, y anudéis el anzuelo triple al pez con un
par de números menos de los que estéis utilizando en la línea, además
de retirar el anzuelo triple que se
encuentra en la panza del pez, dejando solo el de la cola. Con estas dos medidas los enganches y perdidas de
señuelos se reduce significativamente sin perder
eficacia en ningún momento.
También quiero hacer mención a los señuelos mixtos,
puestos a la venta por los fabricantes posteriormente,
que se componen de un pez hundido exento de pala, al que
se les ha añadido una cucharilla por delante. De
características similares a los peces artificiales
clásicos son mucho mas efectivos en pantanos y aguas
tomadas con caudal alto, ya que las vibraciones que emite
la cucharilla hace que la trucha los detecte mejor.
El equipo ha utilizar es el mismo que describimos para la
cucharilla si bien es preferible utilizar cañas de 2
metros a 2,40 cms., ya que de esta forma podremos con el
movimiento de la caña a derecha o izquierda , arriba o
abajo imprimir más realismo al pez que no
conseguiríamos con cañas de 1,60 cms.. También
suprimiremos el esmerillón o "quitavueltas"
para que nuestro señuelo se mueva con más naturalidad y
realizaremos un nudo de lazo con este mismo fin.
La utilización de este tipo de señuelos también
permite realizar una pesca respetuosa
y de captura y suelta, realizando la amputación de dos
de los tres anzuelos de la potera, no os hará perder
efectividad a la vez que os facilitara el manejo del pez
para liberarlo del anzuelo y su posterior suelta con los
mínimos daños que hagan peligrar su vida. Los
porcentajes de muerte al liberar un pez después de
capturarlo con los anzuelos triples son altísimos ya que
estos en muchos casos se clavan en el paladar del pez
atravesándolo y pudiendo dañar ojos e incluso su
sistema nervioso.
Texto y
Fotos SDS